Proyecto lector: poesía, pedos y cambio climático

“Xa ven o tempo dos tres irmáns:
castañas e peidos e frío nas mans”.
Llegada del inverno en un refrán gallego

En la programación del centro, el Proyecto Lector diseña estrategias para fomentar la lectura. Una de estas estrategias es el club de lectura que se reúne en los recreos. En el aula, una parte del horario lectivo está dedicada a fomentar la lectura utilizando fragmentos del libro de texto, de noticias de publicaciones periódicas, de cómics relacionados con el medio, …

La poesía que aporta el alumno Felipe Lima Ojeda de 2º ESO C, nos da motivo para cumplir con el Plan Lector y para comentar algunos aspectos del calentamiento global.

La flatulencia y sus características

Se denomina flatulencia a la mezcla de gases que se expulsa por el ano con un sonido y olor característicos. Esta mezcla está producida por la actividad de bacterias y levaduras simbióticas que viven en el tracto gastrointestinal de los mamíferos, y por partículas aerosolizadas de sus excrementos.

Como media, las personas liberan entre 0,5 y 1,5 litros de flatos repartidos entre 12 y 25 episodios a lo largo del día. La flatulencia, por lo general, tiene un olor muy desagradable.

Los principales constituyentes de la flatulencia son gases inodoros, que, ordenados según su concentración, son:

  • nitrógeno (ingerido)
  • oxígeno (ingerido)
  • metano (producido por microbios anaerobios)
  • dióxido de carbono (producido por microbios aerobios o ingerido)
  • hidrógeno (producido por unos microbios y consumido por otros).

El intenso mal olor proviene de trazas de otros constituyentes producidos por la ruptura de proteínas:

  • ácido butírico (olor a mantequilla rancia)
  • compuestos del azufre (dimetil sulfuro, metanetiol, …)
  • sulfuro de hidrógeno (olor a huevos podridos)
  • disulfuro de carbono

La mayor parte del metano (CH4) lo producen bacterias que se encuentran en el interior del intestino.

Peligro: gases tóxicos

Peligro: gases tóxicos

El metano y el hidrógeno son inflamables, por lo que algunas flatulencias son susceptibles de encenderse con fuego.
Los alimentos que producen flatulencias son, por lo general, ricos en carbohidratos complejos (especialmente oligosacáridos como la inulina) e incluyen habichuelas, leche, cebollas, batatas, castañas, brócoli, coles, alcachofas, levadura del pan, etc.

Los sonidos comúnmente asociados con la flatulencia se producen por la vibración de la apertura anal. El sonido varía dependiendo de lo contraído que se encuentre el músculo del esfínter y la velocidad a la que se expulsa el gas, así como otros factores como la humedad y la grasa corporal.

Toda entidad viva se pedorrea. Algunas personas se pedorrean aún algunas horas después de muertas, generalmente gente extremadamente vengativa, ….
La propensión a pedorrearse es mayor en la mañana al despertarnos. Esto es conocido como ‘Cantata Matinal’ o ‘Allegro, ma non tropo’. Si uno llega al baño y empuja fuerte se puede conseguir una buena resonancia y ¡ser oído en toda la casa!

El flato llega al ano siguiendo los mismos movimientos peristálticos que las heces, produciendo sensaciones similares de urgencia e incomodidad. Las terminaciones nerviosas en el recto aprenden a distinguir entre flatos y heces, aunque las deposiciones demasiado fluidas pueden llegar a confundir estos sensores.

Se sabe que la cantidad de flatulencias varía según las razas.
Los hombres producen mayor volumen de gas que las mujeres por su mayor tamaño, pero los gases de ellas son más olorosos: «Lo curioso es que siempre son ellas las que piden los divorcios por esta causa. Esa sí es una injusticia», afirma el doctor Otero.

El flato incendiario

El flato incendiario

El metano y el calentamiento global

El metano (CH4) es la molécula orgánica más abundante en la atmósfera de la Tierra y desempeña un papel importante en el balance de la energía radiante de la atmósfera y del planeta.

Es el tercer gas de efecto invernadero más importante después del vapor de H2O y dióxido de carbono (CO2) y tiene un Potencial de Calentamiento Global (GWP) 25 veces mayor que la de CO2.

Su presencia en la atmósfera se observa por primera vez en 1948, analizando las características en el espectro de absorción infrarroja y ahora es una medida rutinaria.

Los cambios en la concentración de CH4 también influyen en la producción de ozono troposférico. El análisis de los paleohielos tanto de la Antártida como de Groenlandia muestran la estrecha correlación entre la concentración de metano y el secular calentamiento y enfriamiento global. De hecho, las concentraciones de metano van más parejas de las variaciones de la temperatura polar que cualquier otro gas atmosférico.

El análisis de los hielos polares han demostrado que la concentración de CH4 se había mantenido entre 350 y 800 partes por billón (ppb) en los últimos 650 mil años, mientras que en la actualidad la concentración de CH4 es 1775 ppb.

La actividad humana influyó en la concentración de metano atmosférico.
El aumento de la concentración de CH4 debido a actividades antropogénicas como el cultivo del arroz, los rumiantes en la ganadería, la quema de biomasa en los incendios de bosques y de pastos, la minería de carbón y los vertederos, se considera que han comenzado alrededor del año 1750.

Desde el comienzo del registro del metano atmosférico, la concentración de CH4 se ve que comienzan a subir de ~ 700 ppb alrededor del año 1750 y aumentó en forma exponencial hasta aproximadamente sobre la década de 1980. En la década de 1990, el aumento fue más lento y la concentración de CH4 se estabilizó en torno al año 2000, lo que se ha atribuido a la limitación de las emisiones de CH4.

La flatulencia en la literatura y el arte

Aunque es probable que el humor de la flatulencia se considere divertido, las culturas consideran descortés hacer público un gas. Tales bromas se registran raramente. Citemos algunos casos en que esto ocurre:

  • Un texto temprano importante es del siglo V AC, Los caballeros, de Aristófanes, que tiene numerosos pasajes de pedos.
  • En el Cuento del molinero de Geoffrey Chaucer (siglo XIV) hay una de las incidencias celebradas del humor de flatulencia en literatura inglesa: «Nicholas levantó rápidamente la ventana y asomó su culo hacia afuera… Entonces Nicholas dejó escapar un pedo con un ruido tan grande como un trueno, de modo que Absolom casi fue arrojado por su fuerza. Pero él tenía listo su hierro caliente y golpeó violentamente a Nicholas en el medio de su culo».
  • En La ciudad de Dios, san Agustín anota: «Los hombres con tal dominio de su intestino pueden tirarse pedos continuamente a voluntad, de tal manera que produzcen el efecto de una canción».
  • En La Divina Comedia de Dante Alighieri, en la última línea del capítulo 21 del «Infierno» se lee un ejemplo del uso demoníaco de una función natural del cuerpo: Ed elli avea del cul fatto trombetta (‘y él había, del culo, hecho trompeta’).
  • Friedrich Dedekind (siglo XVI), Grobianus et Grobiana, aparecen en Inglaterra en 1605 como La escuela de Slovenrie. Esta escuela enseñaba a sus estudiantes que contener el deseo de orinar, peer y vomitar era algo malo para la salud. De esta manera, uno tiene que complacer libremente las tres actividades.
  • Francisco de Quevedo, en su obra Gracias y desgracias del ojo del culo demuestra que “se ha de advertir que el pedo antes hace al trasero digno de laudatoria que indigno de ella”.
  • Juan Valera, donde un pedo es el eje central de su cuento La Reina Madre.
  • En el film ¡Ay, Carmela! de Carlos Saura se representa una comedia. El público, enloquecido, pide al primer actor «¡los pedos, los pedos!» pues es una destreza suya la capacidad de expeler gases. El publico delira por esto.

Poesía

El pedo

El pedo


Alguien me pregunto…
- ¿Que es un pedo?
- Y yo le conteste muy quedo:

El pedo es un pedo,
con cuerpo de aire y corazón de viento.
El pedo es un alma en pena
que a veces sopla, que a veces truena.
Es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.

El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa, pasa fumigando.
El pedo es vida, el pedo es muerte,
y tiene algo que nos divierte;
el pedo gime, el pedo llora
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido.

El pedo es fuerte, es imponente
pues se lo tira toda la gente.
En este mundo un pedo es vida
porque hasta el papa bien se lo tira.

Hay pedos cultos e ignorantes
los hay adultos, también infantes.
Hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de los tacos.
Hay pedos tristes, los hay risueños
según el gusto que tiene el dueño.

Si un día algún pedo toca tu puerta
no se la cierres, déjala abierta,
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.
También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados.

Este poema se ha terminado
con tanto pedo que he tirado
mientras escribo, mientras lo mando,
yo ya no aguanto me estoy ….

Francisco de Quevedo

El pedo de la discordia

Lo cuenta Flavio Josefo. Corría el año 50 d. C. cuando los judíos celebraban la Pascua y acudían al Templo. Los legionarios romanos vigilaban a los díscolos judíos desde las alturas inmediatas al Templo de Salomón. A uno de estos legionarios no se le ocurrió otra gracia que levantarse el manto y, desde la altura a la que estaba apostado, apuntando su trasero a los judíos… Tronó un fenomenal pedo irreverente. La noticia es fidedigna, transmitida por Flavio Josefo y recordada por Ernst Jünger en sus “Diarios“.

Los más jóvenes de los judíos, no sabemos si por la afrenta o por las emanaciones hediondas de aquella ventosidad, se abalanzaron sobre la guarnición romana y asesinaron al romano del muelle flojo. El disturbio fue tan morrocotudo que se hizo necesario enviar la infantería que, causando un pánico indecible, cargó contra la multitud, provocando la huída de la espantada muchedumbre que, arrollándose y aplastándose los unos a los otros, vinieron a perecer en gran cantidad: 30.000 murieron, dicen algunas fuentes. 3.000, rebajan la cifra otras.

Pero lo que no cabe la menor duda es que aquel pedo fue el más mortífero de la historia. Y tendría que catalogarse entre las primitivas armas químicas.

Un pedo guerrero

Un pedo guerrero